
¿Por qué es hora de dejar de usar las antiguas lámparas calefactoras para el baño?
Si todavía usas esas lámparas calefactoras anticuadas en tu baño, ya sabes cómo funcionan. En realidad, no son más que bombillas grandes que se calientan con el tiempo. El problema es que no están diseñadas para lidiar con la humedad y los salpicaduras que se generan al ducharse. Se desgastan, se corroen… y, honestamente, están un poco obsoletas. Por eso hemos pasado a utilizar calentadores infrarrojos resistentes al agua. Estos calentadores están hechos para ser utilizados en habitaciones húmedas, y no se comportan mal cuando hay mucha humedad.
¿Por qué sientes el calor de inmediato?
Lo bueno de estos calentadores es que envían el calor en línea recta, algo similar a cómo funciona el sol en tu piel en un día frío. No necesitas esperar a que toda la habitación se caliente. Basta con encenderlos, y ¡listo! Ya te sentirás cómodo. Es una solución genial cuando sales de una ducha caliente hacia una habitación fría.
Detalles técnicos
Dado que estos calentadores se encuentran en zonas húmedas, no basta con cubrirlos con una tapa de plástico. Utilizamos juntas herméticas y cables resistentes al agua. Los elementos calefactores están hechos de cuarzo o halógeno, por lo que pueden pasar de estar fríos a extremadamente calientes sin romperse. Pero hay algo importante que debes tener en cuenta: estos calentadores consumen mucha energía para producir ese calor instantáneo. Si vas a instalar uno en una casa antigua, asegúrate de verificar bien tus cables. No queremos que se sobrecalienten, ya que no podrán soportar esa carga de energía.
Algunos puntos a tener en cuenta
Lo que me gusta de estos calentadores es su tamaño. Ocupan mucho menos espacio que esos radiadores antiguos y voluminosos. Solo necesitas conectarlos directamente a la pared y listo. Pero hay un detalle importante: el “efecto sombra”. Dado que el calor se transmite en línea recta, si te paras detrás de una cortina o de una pared, no sentirás el calor. Es necesario que estés en la línea de visión del calentador. Así que, al instalarlo, piensa en dónde te encontrarás. Colócalo justo donde más tengas frío, y así disfrutarás de todo el efecto del calentador.