
¿Por qué estamos reemplazando esos antiguos calentadores de luz en los baños por calentadores infrarrojos?
¿Recuerdan esos calentadores anticuados que había en los baños? Aquellos con bombillas enormes y brillantes que tardaban mucho en calentar el ambiente. En realidad, solo servían para calentar el techo. Era un proceso lento, además de ser una pérdida de energía. Honestamente, ya están obsoletos.
Por eso, hemos optado por usar radiadores infrarrojos altamente resistentes al agua. Es una forma completamente diferente de generar calor. En lugar de intentar calentar todo el aire de la habitación, las ondas infrarrojas actúan directamente sobre el objetivo: su toalla y su piel.
Hablemos del problema del agua en los baños.
El vapor y las salpicaduras son enemigos naturales de los dispositivos electrónicos. La mayoría de los calentadores convencionales terminan dejando de funcionar porque la humedad penetra en sus componentes y provoca cortocircuitos. Para evitar esto, utilizamos equipos con un alto índice de protección contra el agua. En otras palabras, los componentes eléctricos están bien sellados. Así, no hay riesgo de que el agua llegue a los contactos eléctricos, ni de que se produzcan chispas. Y lo más importante: no habrá interrupciones en el suministro de electricidad mientras está tomando ducha.
¿Por qué es mejor usar calentadores infrarrojos?
Los calentadores convencionales dependen de la convección: calientan el aire, y este sube, obligándonos a esperar. Los calentadores infrarrojos son diferentes. Funcionan mediante radiación; la energía se mueve en línea recta y solo se transforma en calor cuando impacta algo sólido, como una toalla de algodón grueso. Es muy rápido. Realmente rápido. No tiene que esperar diez minutos a que la habitación se caliente.
Aspectos prácticos (y algunas advertencias)
La buena noticia es que estos calentadores suelen encajar perfectamente en los mismos lugares donde estaban los antiguos. También utilizamos carcasas reforzadas, ya que los baños pasan de estar helados a estar llenos de vapor en cuestión de segundos. Esa constante expansión y contracción puede dañar el plástico barato.
Pero hay algo importante: los calentadores infrarrojos tienen un alcance limitado. Si los coloca en un rincón, no podrá disfrutar del calor efectivo. Debe colocarlos justo donde va a estar parado.
También hay que tener cuidado con el cableado. Estos calentadores pueden consumir mucha energía en cuanto se encienden. Asegúrese de que el circuito eléctrico de su baño pueda soportar esa carga, para evitar sobrecalentamiento de los cables.